Hoteles en Argentina

Elegir buenos hoteles en Argentina es como elegir entre los paisajes que coexisten en el país. El abanico es tan nutrido y la oferta tan abarcativa que no siempre es fácil decidirse por uno sólo.

Hay hoteles anidados en el medio de la selva subtropical y hoteles con vista directa a algunos de los más bellos glaciares del planeta. Hoteles rodeados de idílicos viñedos de Malbec y hoteles inmersos en la elegancia de la arquitectura francesa. Hoteles dedicados a la ecología y el desarrollo sustentable y hoteles que se inspiran en el legado cultural de los pueblos aborígenes. Hoteles gay llamados hetero-friendly y hoteles temáticos exclusivamente de Tango. Hoteles con amplios salones para viajeros de negocios y pequeños hoteles personalizados dedicados a la intimidad.

Los buenos hoteles en Argentina no se limitan ni a las grandes ciudades ni a los centros turísticos. Están desparramados a lo largo y a lo ancho del territorio y han llegado en los últimos años a las regiones más remotas y lugares menos esperados. Es el caso de los Valles Calchaquíes, en la provincia de Salta, que albergan a maravillosos establecimientos a los pies de los Andes, dedicados en su totalidad al turismo de alta gama. O de la Quebrada de Humahuaca en Jujuy, donde surgieron pintorescos hoteles boutique con una excelente oferta gastronómica. Pero también en Mendoza se destacan numerosos hoteles gracias a su arquitectura vanguardista y las apacibles plantaciones de vino que rodean sus jardines.

Mientras tanto, los hoteles de la Patagonia se desarrollaron a menudo en las antiguas estancias de las típicas estepas despobladas y proponen excursiones por los parques nacionales de las proximidades. Y Buenos Aires, que desde siempre se enorgulleció por albergar en suntuosos palacios de lujo a algunos de los mejores alojamientos de toda Sudamérica, se ha poblado de emblemáticos hoteles boutique enfocados en el diseño y el arte. ¿Y cuáles serán sus próximos hoteles en Argentina?